
Alrededores de Residenz Prenzelberg
‘Prenzlberg’, como los berlineses prefieren llamar el barrio de Prenzlauer Berg, está muy de moda. Ya en los tiempos de la antigua RDA, aquí estaba el bastión de los movimientos “anti”, así como el ambiente artístico, cultural, y literario. Y Prenzlberg sigue representando las formas de vida alternativas.
Casi el 40 % de los habitantes tiene entre 18 y 34 años de edad, esto determina que la vida aquí resulte muy dinámica: en diversos bares, tascas, cafés, galerías y teatros, la noche se hace día. Especialmente apreciados son el Prater en la Kastanienallee, lugar de espectáculos y el Biergarten más antiguo de Berlín, el complejo cultural y de ocio Kulturbrauerei, surgido de una antigua fábrica de cerveza, la Helmholtzplatz y la Kollwitzplatz, llamada así en honor a la escultora Käthe Kollwitz, y ocupada diariamente por grupos de turistas.
Entre los dos barrios citados, Prenzlauer Berg en el norte y Kreuzberg en el sur, se encuentra la zona de Friedrichshain. Aunque no resulta especialmente impresionante a primera vista, Friedrichshain está ya convirtiendose en un barrio cultural con numerosos cafés, restaurantes y algunos de los clubes preferidos de la juventud alemana.
No lejos de nuestros apartamentos, frente a la East-Side-Gallery en la Bernauer Straße, quedan todavía trozos del Muro, que fue levantado en la noche del 12 al 13 de agosto de 1961. Durante la división de la ciudad, que duró 28 años, muchas personas perdieron la vida en el intento de cruzar el Muro, que tenía una longitud de unos 40 km y del que hoy día se conserva en muy pocos sitios.
Otro monumento berlinés digno de visitarse es la remodelada Alexanderplatz, con el Reloj Mundial (Weltzietuhr) y la Torre de la Televisión (Fernsehenturm), que, con sus 368 m., es el monumento más alto de Berlín.
Más al sur se encuentra el Ayuntamiento Rojo (Rote Rathaus), la sede de la alcaldía, y el Barrio de San Nicolás (Nikolaiviertel), que lleva el nombre de la Nikolaikirche, iglesia que tiene una antigüedad de unos 1000 años. Aquí quedan todavía algunas calles originales y restaurantes berlineses típicos.
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